Crítica de Cine Girl: "El foco puesto en las emociones, más que en las situaciones"



FESTIVAL DE CANNES

Crítica de Cine

Girl: "El foco puesto en las emociones, 
más que en las situaciones"

Por Galia Bogolasky


“Girl” es la primera película del Belga Lukas Dhont, que compite en la categoría Un Certain Regard en el Festival de Cannes, y que ya suena como la gran favorita para llevarse la Cámara de Oro. La historia se centra en la exploración de género, a través de una adolescente que se quiere someter a un cambio de sexo y que sueña con ser bailarina de ballet.
La historia es sobre una adolescente llamada Lara (Victor Polster), que vive con su padre y hermano de 6 años. Ella quiere ser bailarina de ballet clásico, y entra a una academia de ballet,  para convertirse en bailarina profesional.
Lara no es un chica adolescente común y corriente. Ella nació hombre, pero se siente mujer. Antes se llamaba Víctor. Está en pleno proceso de cambio de sexo, con doctores, quienes le dan hormonas, y apoyo sicológico, mientras espera la operación. Todo esto con el apoyo de su padre, interpretado por el gran Arieh Worthhalter, quien la cría solo, algo que nunca se convierte en tema. No sabemos que es de su madre, pero la verdad es que no influye en el relato. Es un padre soltero que se luce como un hombre cercano, sensible, preocupado.
Lara tiene una rutina poco común para una adolescente de su edad. Pasa de la academia de ballet, a llevar a su hermano al colegio, a la consulta de la doctora, quien le está haciendo el tratamiento para hacer el cambio de sexo.  Es una joven que no sólo ayuda con la crianza de su hermano chico, sino que vive una rutina intensa de entrenamiento para convertirse en una bailarina clásica. Todo eso en medio de un proceso físico y emocional muy intenso. Durante esta rutina la cámara hace un seguimiento muy intimo de su proceso.
Lukas Dhont utiliza mucho el recurso del primer plano para contar lo que le esta sucediendo a Lara, mostrando sus emociones, sus miedos, logros y tristezas, con una delicadeza poco habitual en el cine contemporáneo. La película no suelta el primer plano, con la cara preciosa de Lara, que es capaz de sostener las casi dos horas de película, mostrando lo que no dice, solo con su mirada y sus expresiones.
Polster interpreta de manera muy cuidadosa a Lara, logrando una gran actuación. La película recae mucho en él, ya que ella puede llevar el peso de la historia, gracias a su carisma y belleza. Además logra interpretar la delicadeza y elegancia de una bailarina a la perfección. La cámara de Dhont adora a Lara, y eso se nota. Una historia así de potente logra proyectar la emoción gracias a una imagen muy cuidada, bien iluminada, con el foco puesto en las emociones, más que en las situaciones.
“Girl” es una película que podría tener ciertas semejanzas con “Una Mujer Fantástica”, pero la forma en cómo son expresadas las emociones y el desarrollo del conflicto del personaje principal son abordadas de manera totalmente diferente. Ambas protagónicas tienen en común ser mujeres en cuerpo de hombre, viviendo todos los conflictos interiores que eso puede generar, pero la gran diferencia es que en “Girl”, vemos como el personaje va desarrollándose, va incorporando su conflicto interior, y sus miedos son evidentes gracias a esas tomas de su rostro que reflejan cada emoción y que traspasan la pantalla.
Por otro lado, la otra gran diferencia es la de las sociedades en el que se desarrollan estas historias. Mientras Chile sigue siendo un país conservador y discriminador, Bélgica demuestra una visión muy liberal y progresista del tema. A pesar de que Lara se encuentra incómoda en un par de situaciones, finalmente sus compañeras de ballet no tienen problema en compartir la ducha con ella, y su profesor no tiene ningún complejo en preguntarle a sus alumnas si alguna tiene problema en compartir camarín con Lara. Ademas el papá se muestra muy apoyador, y que a pesar de los miedos normales que puede tener un  padre al ver que su hijo sufre y va a someterse a un procedimiento mayor, se toma con mucha naturalidad el tema, así como también la familia extendida, donde nadie la juzga ni discrimina. La notoria diferencia de nuestra sociedad con la Belga demuestra como hay ciertos temas que se pueden desarrollar de forma mucho más profunda, dependiendo de la sociedad en la que se sitúa.
Girl es una película emotiva, bella, que conmueve profundamente, no sólo por lo que significa contar la historia de un proceso de cambio tan relevante para una adolescente, como es el cambio de sexo, sino porque muestra que la fuerza, el coraje, la pasión son las que te llevan a cumplir tus sueños. Una maravillosa historia, de la cual todos debiéramos aprender.

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